Hace tanto que no escribo acá, que siento esto como una intromisión de mi parte, entre tanto Zanettiaje. El tema que voy a tocar en esta clase es acerca de cómo puede una persona desaprovechar el tiempo y disfrutarlo. Es claro que esto tiene que ver, primeramente, con una serie de valores que determinan el deber. Siempre hay que escoger lo que se debe, pero el "para qué se hace lo que se debe", es un terreno que no se DEBE explorar.
.
Vayamos a un ejemplo esclarecedor. Mi vida está trazada por varias actividades, algunas elegidas libremente (no está en discusión el grado de libertad) por mí, y otras, que sirven de medios de acción para conseguir cosas en el futuro. Estudiar cine, ver películas, escuchar música, leer libros, escribir aquí, hablar con las personas que quiero, amar a Bárbara -entre otras actividades- pertenecen a las primeras. Trabajar, rendir exámenes, ordenar mi hogar, higienizarme (véase el post anterior), entre muuuchas más, pertenecen a las segundas. El caso es que existen unas terceras, y esas son las infinitas formas de "perder el tiempo". Aquí hay una palabra autorizada y es la de Jorge Ivan, quien siempre encuentra la manera de forzar la situación para que el día le otorgue el tiempo justo para no "hacer nada", a la manera que a él más le gusta.
.
En mi caso, existen algunos preocupantes vicios que preferiría superar. El primero es una serie de actividades, que agruparé en la categoría "boludear con la computadora". Dentro de la misma, existen boludeos que sirven y otros que no sirven para nada. Este es un ejemplo de los que sirven: http://www.youtube.com/watch?v=6kLIgA7UFSs
.
Este es uno de los que no sirven para nada: http://www.youtube.com/watch?v=bteDaK-Fv3M
Esta categoría que engloba tan disímiles argumentos, tanto a favor como en contra, me coloca en la disyuntiva de invertir el poco dinero que me resta en la adquisición de un nuevo aparato. El mismo, otorgaría posibilidades potenciadas para ambos casos. Sea cual sea mi decisión final, lo importante es para qué estoy haciendo lo que hago: ¿para "perder el tiempo" o para hacer una buena película? Es por esta maldita pregunta, que me repregunto muchas de las actividades asociadas al "perder el tiempo" en cuestión. Tanto es así, que algunas de las que no elijo libremente, caen en el juicio de valores que se genera luego de la pregunta anterior. Si quiero hacer una película, ¿me sirve estar encerrado todo un fin de semana en un teatro atestado de niños pequeños y grandes? ¿Debo demostrarle a una persona cualquiera, que vi/escuché o leí los elementos necesarios para conformar mi conocimiento? (quedémonos con estos dos para no volvernos escatológicos, pero pienso que podría tranquilamente dejar de hacer las dos que completaron la lista anteriormente si quisiera, o si mis valores fueran distintos y no por eso peores - revease el post anterior).
Esta categoría que engloba tan disímiles argumentos, tanto a favor como en contra, me coloca en la disyuntiva de invertir el poco dinero que me resta en la adquisición de un nuevo aparato. El mismo, otorgaría posibilidades potenciadas para ambos casos. Sea cual sea mi decisión final, lo importante es para qué estoy haciendo lo que hago: ¿para "perder el tiempo" o para hacer una buena película? Es por esta maldita pregunta, que me repregunto muchas de las actividades asociadas al "perder el tiempo" en cuestión. Tanto es así, que algunas de las que no elijo libremente, caen en el juicio de valores que se genera luego de la pregunta anterior. Si quiero hacer una película, ¿me sirve estar encerrado todo un fin de semana en un teatro atestado de niños pequeños y grandes? ¿Debo demostrarle a una persona cualquiera, que vi/escuché o leí los elementos necesarios para conformar mi conocimiento? (quedémonos con estos dos para no volvernos escatológicos, pero pienso que podría tranquilamente dejar de hacer las dos que completaron la lista anteriormente si quisiera, o si mis valores fueran distintos y no por eso peores - revease el post anterior).
Creo que estoy como al principio. Y no me refiero a ahora. Siempre estoy como al principio. Cuando llegue al final, espero que sea el comienzo de otra cosa.
(Dijo Fabi sin demasiado para decir)
No hace tanto, F1 y F2 coincidieron en que no quisieran ser quien firma este comentario. Eran palabras sabias. Nadie debería estar en preso en este cuerpo incapaz de manifestar un puta emoción. De todos modos, cada tanto aparece algo que lo moviliza: una caricia perdida de la mujer que amé, un corto de F1, un chiste de F2. Igual, nada de eso me quita el deseo de que llegue un vendaval y tire todo a la recalcada concha de su madre. Gracias, Fabi, por el rebuscado tono de su desesperante brillo. (Diego)
ResponderEliminar